El desbalance. Una pésima ecuación.
Es que a veces me callo, no porque no tenga nada que decir, si no porque prefiero no usar tanto aire, se lo dejo al resto.
Me hago trenzas en el pelo y me olvido de que estoy, me gusta buscarme puntas partidas en la ventana de un bus. (Cuando hay sol).
He visto Sábado Gigante 2 veces en mi vida.
A veces me duermo viendo a los Koalas de Australia comer eucaliptos.
A veces me duermo viendo cómo los insectos copulan tranquilamente sobre una hoja.
Aunque llueva.
No me gusta saludar a la gente en la micro. Prefiero mirar por la ventana.
Da lo mismo.
A veces me encuentro mirándome en el espejo.
O tal vez sí hace falta. Debería conversarme más.
Mi reloj biológico me avisa cuándo tengo hambre y cuándo tengo sueño. También me alarma frente a las situaciones de peligro. Tengo buenos reflejos. Si alguien intenta abrazarme tomo el primer tren sin regreso.
A veces cuento los árboles. De mi casa a tu casa habían 347.
A veces me acuerdo de que me enamoré.
A veces me acuerdo de que se enamoraron de mí.
Cosa de apariencias supongo.
Usted señor no me mire. No me mire que lo voy a terminar por querer. Aunque no quiera...
No me dé la mano, mire que la sangre me hincha las orejas.
No me mire. Señor. No me mire. Que voy a terminar por amarlo. En silencio.
Voy a querer que me toque. No me mire. No me haga caso.
No me escuche. Que voy a pensar en usted.
Voy a pensar en usted. A veces. Siempre. Nunca.
Nunca no.
Sólo a veces. Tarde.
Voy a pensar en usted cuando vaya a un funeral.
Voy a pensar en su muerte.
Voy a querer me que diga algo más.
Voy a querer que me hubiese escrito un poema, una nota, una palabra.
Voy a querer que me hubiese dado más besos.
Voy a querer haberle dado más besos.
A veces lloro viendo fotos.
No me gusta guardar extraños en los cajones. Aunque no los abra.
A veces no quiero amanecerme... de nuevo... otra vez
A veces, en las noches saludo a mi oso que me mira con nostalgia desde el clóset.
Antes tenía amigas para jugar a las muñecas. Ahora tengo amigas para competir.
Pierdo. Motivo obvio: ingiero más calorías de las que gasto.
Me encrespo las pestañas aunque me dé nervio.
Me delineo los ojos.
Voy... me arrepiento...
Saldo: sacarme la pintura en la madrugada teniendo que mirarme al espejo.
Teniendo que lidiar con esas gotas de agua que caen de mis ojos.
Teniendo que lidiar con la intriga, con la incertidumbre de no saber si ruedan por sueño o por pena...
Quiero saber que estás mal.
Que se te pudrió tu planta, que te atropellaron al perro y que te botaron a la basura tu colección de Transformers.
Dejo los chalecos en todos lados, incluso en casas ajenas, las chaquetas las pierdo, los pañuelos, las llaves.
En los funerales pienso en mi misma. En mí misma mientras baja el cajón. Y cuando toca fondo suspiro... no sé por qué.
A veces sueño que un organillero me va a despertar un día domingo.
Tengo guardado un reloj de Mickey Mouse.
No me gustan los niños que me miran mientras se les derrite el chocolate en las manos y en la boca.
Me gusta el chocolate. Me gusta comerme el chocolate en etapas: primero los bordes y luego el relleno... cualquiera... menos de frutilla.
No me gusta la mentira. Miento. Me gusta. Quién sabe...
Sin gas.
Cuando me hago una herida lloro.
Cuando me cortan el pelo lloro más, incluso cuando me lo corto yo misma.
Cuando me hago un rasguño grito.
Cuando sé que te vas no digo nada.
No me importa que nadie me diga secretos.
No me importa emocionarme cuando me llega un mail. Aunque me lo haya mandado yo misma.
Me gusta
Nunca agarré suficientes dulces en una piñata.
...Debe ser por eso.
A veces me cargo.
Preferiría no haberme conocido.
Pero me caigo muy mal para hacerme regalos.
Entonces me dejo.
Entonces me dejo tranquila, bien tranquila. Me dejo durmiendo.
Esperándote. Esperando que alguien venga y me ponga el pijama.
A veces resulta.
A veces alguien se apiada y amanezco en mi cama como si nada.
A veces pienso que me gustaría casarme y tener hijos.
Me gusta saber la hora. Siempre. Aunque no tenga nada que hacer.
¿Qué hora es?
No confío. Creo que me mienten. Para que llegue antes o para que llegue atrasada a cualquier parte. No importa dónde.
Me gusta tener la mente en blanco para no inundarme de mí.
Colores que me dan miedo: ... nunca he confiado en el celeste
Me gusta el metal, no me gusta la lana. No me gusta que me tejan chalecos. En un tejido hay muchos pensamientos que no quiero portar.
Debe ser el plástico.
Me basto, pero también me agoto, sin quererlo.
Pero soy feliz. Excepto porque extraño a mi padre. Aunque esté.
A veces me pillo recordando nuestra historia en blanco y negro.
A veces me pillo pensando en ti. Me reto.
Pero soy feliz.
Me hubiese gustado nacer con un libro de reclamos y sugerencias, bajo el brazo. Miento. El libro lo tengo pero aun no lo he pasado a disquete.
Miento ni siquiera lo he escrito. Además tengo un solo reclamo.
Me entretengo conmigo misma.
A veces me hago el amor sola.
Me encierro en mi capullito y fabrico mis propias alas.
Eso es todo.
Miento. A veces me pillo pensando en ti.
Pero entonces apago la luz y me duermo.
No. No me duermo. Apaga la luz.
Eso es todo.
















2 komente:
No me mire. Que voy a terminar por amarlo. En silencio.
Voy a querer que me toque. No me mire. No me haga caso.
No me escuche. Que voy a pensar en usted.
Voy a pensar en usted. A veces. Siempre. Nunca.
Nunca no.
Es es mi parte favorita!!
Muy Favorita...
Además me recuerda un poco la canción... una que dice así como... No me mires así me haces cosquillas!!!
Porque no sep...
Son cosas de las vida...
Me gusta el texto!!
Siempre me gusto!!!
lo vi actuado!!
Fue lo mejor!!!
te aplicaste con las fotos!!
eso no lo escribiste tu cierto?
se me hacia conocido,
con el comentario de lala,
me quedo mas que claro
jajajaja si ahora me acuerdo que me hiciste escucharte mientras lo leiai,
jajajja aaahh pela
en fin,
como mil millones de fotos en tu blog, la cago, ahora me siento huasa, jajja ni se poner fotos en el mio, pero ni ahi, pa eso estan la otras porquerias de fotos jajajaja saludoz lela
Posto një koment